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Cerro de Corrupción en Bocas del Toro

Por Dagoberto Franco, El Siglo

El Presidente, en la contienda electoral, emulando a Don Quijote, salió lanza en ristre con su campaña “CERRO CORRUPCIÓN”. Y sin lugar a dudas, su compromiso de acabar la corrupción fue un factor decisivo en su triunfo, por cuanto que las encuestas del momento coincidían en que una de las cosas que más les preocupaba a los panameños después del desempleo, era la corrupción.

A tres años de su administración, la corrupción persiste y así lo indican las mediciones recientes hechas por Transparencia Internacional, que colocan a Panamá entre los países más corruptos. Y esta calificación es congruente con la corrupción institucionalizada y descarada que existe en Bocas del Toro y de la que forman parte el Gobernador, el alcalde del distrito de Bocas del Toro Isla, el corregidor de Bastimento y la Policía Nacional del área.

La corrupción institucionalizada que se evidencia por el dejar hacer y dejar pasar de las autoridades frente a todos los desmanes de la sociedad Cinco Cruces de Oro, apunta a confirmar lo que es un secreto a voces, de que esta empresa tiene un padrino muy, pero muy allegado al presidente Martín Torrijos. De no ser cierta esta aseveración, ¿cómo se explica que ninguna autoridad se atreva a hacer cumplir la ley frente al acaparamiento ilegal de tierras que ha emprendido esta empresa en Isla Bastimento? Esta sociedad, amparada de una patente de corso, se ha constituido en un grupo criminal con el objeto de despojar a otros inversionistas de la ocupación de tierras, con la participación de funcionarios públicos.

La empresa Wizard’s Beech solicitó protección policiva a la posesión, frente al inminente ataque por parte de la sociedad Cinco Cruces de Oro, pero el alcalde no respondió al auxilio pedido y los trabajadores de la empresa han destruido todo lo que han encontrado a su paso.

Por la agresión y perturbación de la posesión cometida por los trabajadores de la sociedad Cinco Cruces de Oro, se procedió a presentar formal denuncia contra el alcalde y al mismo tiempo solicitar la protección policiva al gobernador, quien se lavó las manos como Poncio Pilatos, dictando una resolución en donde se concedía la protección policiva, pero que quedó en letra muerta, porque nadie le ha hecho caso. Y él tampoco la hace cumplir.

No hay dudas de la existencia de un concubinato escandaloso entre las autoridades policivas de Bocas del Toro y la sociedad Cinco Cruces de Oro, por lo que la afectada le exige al Presidente que asuma su papel de jefe de Policía en todo el territorio nacional, tal como está consagrado en el artículo 862 del Código Administrativo.

*El autor es presidente del Grupo la Voz de Arraiján.

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